EvangelioMarcos 2, 1-12Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable1Entrando de nuevo, después de algunos días en Cafarnaúm, se supo que estaba en casa,Variación alta2y se juntaron tantos, que ni aun en el patio cabían, y El les hablaba.Variación alta3Vinieron trayéndole un paralítico, que llevaban entre cuatro.4No pudiendo presentárselo a causa de la muchedumbre, descubrieron el terrado por donde El estaba, y, hecha una abertura, descolgaron la camilla en que yacía el paralítico.Variación alta5Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.6Estaban sentados allí algunos escribas, que pensaban entre sí:7¿Cómo habla así éste? ¡Blasfema! ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?8Y luego, conociendo Jesús, con su espíritu, que así discurrían en su interior, les dice: ¿Por qué pensáis así en vuestros corazones?9¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu camilla y vete?10Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados — se dirige al paralítico —,11yo te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.12El se levantó, y, tomando luego la camilla, salió a la vista de todos, de manera que todos se maravillaban, y glorificaban a Dios diciendo: Jamás hemos visto cosa tal.