EvangelioMarcos 4, 1-20Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable1De nuevo comenzó a enseñar junto al mar. Había en torno de El una numerosísima muchedumbre, de manera que tuvo que subir a una barca en el mar y sentarse; y la muchedumbre estaba a lo largo del mar, en la ribera.Variación alta2Les enseñaba muchas cosas en parábolas y les decía en su enseñanza:3Escuchad: Salió a sembrar un sembrador,4y al sembrar, una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y se la comieron.5Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no había casi tierra, y al instante brotó, por no ser profunda la tierra;6pero en cuanto salió el sol se marchitó, y, por no haber echado raíz, se secó.Variación alta7Otra parte cayó entre cardos, y, creciendo los cardos, la ahogaron y no dio fruto.8Otra cayó en tierra buena y dio fruto, que subía y crecía, dando uno treinta, otro sesenta y otro ciento.9Y decía: El que tenga oídos para oír, que oiga.10Cuando se quedó sólo, le preguntaban los que estaban en torno suyo con los doce acerca de las parábolas;11y El les dijo: A vosotros os ha sido dado a conocer el misterio del Reino de Dios, pero a los otros de fuera todo se les dice en parábolas, para que,Variación alta12mirando, miren y no vean; oyendo, oigan y no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados.13Y les dijo: ¿No entendéis esta parábola? Pues ¿cómo vais a entender todas las otras?Variación alta14El sembrador siembra la palabra.15Unos están junto al camino, y se siembra en ellos la palabra; pero, en cuanto la oyen, viene Satanás y arrebata la palabra que en ellos se había sembrado.16Asimismo, los que reciben la simiente en terreno pedregoso son aquellos que, al oír la palabra, la reciben desde luego con alegría, 'Variación alta17pero no tienen raíces en sí mismos, sino que son inconstantes, y en cuanto sobreviene la adversidad y la persecución por la palabra, al instante se escandalizan.Variación alta18Otros hay para quienes la siembra cae entre espinas; ésos son los que oyen la palabra,Variación alta19pero sobrevienen los cuidados del siglo, la fascinación de las riquezas y las demás codicias, y la ahogan, quedando sin dar fruto.Variación alta20Los que reciben la siembra en tierra buena son los que oyen la palabra, la reciben y dan fruto, quién treinta, quién sesenta, quién ciento.