EvangelioMateo 20, 17-28Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable17Subía Jesús a Jerusalén y, tomando aparte a los doce discípulos, les dijo por el camino:18Mirad, subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas, que le condenarán a muerte,19y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten y le crucifiquen; pero al tercer día resucitará.20Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose, para pedirle algo.21Díjole El: ¿Qué quieres? Ella contestó: Di que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu reino.22Respondiendo Jesús, le dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo tengo que beber? Dijéronle: Podemos.23El les respondió: Beberéis mi cáliz, pero sentarse a mi diestra o a mi siniestra no me toca a mí otorgarlo; es para aquellos para quienes está dispuesto por mi Padre.Variación alta24Oyéndolo, los diez se enojaron contra los dos hermanos.Variación alta25Pero Jesús, llamándolos a sí, les dijo: Vosotros sabéis que los príncipes de las naciones las subyugan y que los grandes imperan sobre ellas.Variación alta26No ha de ser así entre vosotros; al contrario, el que entre vosotros quiera llegar a ser grande, sea vuestro servidor,27y el que entre vosotros quiera ser el primero, sea vuestro esclavo,28así como el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en redención de muchos.