EvangelioMateo 21, 33-43. 45-46Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable33Oíd otra parábola: Un padre de familia plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar, edificó una torre y la arrendó a unos viñadores, partiéndose luego a tierras extrañas.34Cuando se acercaba el tiempo de los frutos, envió a sus criados a los viñadores para percibir su parte.35Pero los viñadores, cogiendo a los siervos, a uno le atormentaron, a otro lo mataron, a otro le apedrearon.36De nuevo les envió otros siervos en mayor número que los primeros, e hicieron con ellos lo mismo.37Finalmente, les envió a su hijo, diciendo: Respetarán a mi hijo.38Pero los viñadores, cuando vieron al hijo, se dijeron: Es el heredero; ea, a matarle, y tendremos su herencia,39Y, tomándole, le sacaron fuera de la viña y le mataron.40Cuando venga, pues, el amo de la viña, ¿qué hará con estos viñadores?41Le respondieron: Hará perecer de mala muerte a los malvados y arrendará la viña a otros viñadores que le entreguen los frutos a su tiempo.42Jesús les respondió: ¿No habéis leído alguna vez en las Escrituras: “La piedra que los edificadores habían rechazado, ésa fue hecha cabeza de esquina; del Señor viene esto, y es admirable a nuestros ojos”?43Por eso os digo que os será quitado el reino de Dios y será entregado a un pueblo que rinda sus frutos.45Oyendo los príncipes de los sacerdotes y los fariseos sus parábolas entendieron que de ellos hablaba,46y, queriendo apoderarse de El, temieron a la muchedumbre, que le tenía por profeta.Variación alta