EvangelioJuan 5, 17-30Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable17Pero El les respondió: Mi Padre sigue obrando todavía, y por eso obro yo también.Variación alta18Por esto los judíos buscaban con más ahínco matarle, pues no sólo quebrantaba el sábado, sino que decía a Dios su Padre, haciéndose igual a Dios.19Respondió, pues, Jesús, diciéndoles: En verdad, en verdad os digo que no puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque lo que éste hace, lo hace igualmente el Hijo.20Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todo lo que El hace, y le mostrará aún mayores obras que éstas, de suerte que vosotros quedéis maravillados.21Como el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que quiere les da vida.22Aunque el Padre no juzga a nadie, sino que ha entregado al Hijo todo el poder de juzgar.23Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre, que le envió.24En verdad, en verdad os digo que el que escucha mi palabra y cree en el que me envió, tiene la vida eterna y no es juzgado, porque pasó de la muerte a la vida.25En verdad, en verdad os digo que llega la hora, y es ésta, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la escucharen vivirán.26Pues así como el Padre tiene la vida en sí mismo, así dio también al Hijo tener vida en sí mismo,27y le dio poder de juzgar, por cuanto El es el Hijo del hombre.28No os maravilléis de esto, porque llega la hora en que cuantos están en los sepulcros oirán su vozVariación alta29y saldrán: los que han obrado el bien, para la resurrección de la vida, y los que han obrado el mal, para la resurrección del juicio.30Yo no puedo hacer por mí mismo nada; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.