EvangelioLucas 24, 13-35Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable13El mismo día, dos de ellos iban a una aldea que dista de Jerusalén sesenta estadios, llamada Emaús,14y hablaban entre sí de todos estos acontecimientos.Variación alta15Mientras iban hablando y razonando, el mismo Jesús se les acercó e iba con ellos,Variación alta16pero sus ojos no podían reconocerle.Variación alta17Y les dijo: ¿Qué discursos son éstos que vais haciendo entre vosotros mientras camináis? Ellos se detuvieron entristecidos,Variación alta18y, tomando la palabra uno de ellos, por nombre Cleofás, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no conoce los sucesos en ella ocurridos estos días?19El les dijo: ¿Cuáles? Contestáronle: Lo de Jesús Nazareno, varón profeta, poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo;20cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros magistrados para que fuese condenado a muerte y crucificado.21Nosotros esperábamos que sería El quien rescataría a Israel; mas, con todo, van ya tres días desde que esto ha sucedido.22Nos asustaron ciertas mujeres de las nuestras que, yendo de madrugada al monumento,Variación alta23no encontraron su cuerpo, y vinieron diciendo que habían tenido una visión de ángeles que les dijeron que vivía.24Algunos de los nuestros fueron al monumento y hallaron las cosas como las mujeres decían, pero a El no le vieron.25Y El les dijo: ¡Oh hombres sin inteligencia y tardos de corazón para creer todo lo que vaticinaron los profetas!26¿No era preciso que el Mesías padeciese esto y entrase en su gloria?Variación alta27Y, comenzando por Moisés y por todos los profetas, les fue declarando cuanto a El se refería en todas las Escrituras.28Se acercaron a la aldea adonde iban, y El fingió seguir adelante.Variación alta29Obligáronle diciéndole: Quédate con nosotros, pues el día ya declina. Y entró para quedarse con ellos.30Puesto con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio.31Se les abrieron los ojos y le reconocieron, y desapareció de su presencia.32Se dijeron unos a otros: ¿No ardían nuestros corazones dentro de nosotros mientras en el camino nos hablaba y nos declaraba las Escrituras?33En el mismo instante se levantaron, y volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a sus compañeros,34que les dijeron: El Señor en verdad ha resucitado y se ha aparecido a Simón.35Y ellos contaron lo que les había pasado en el camino y cómo le reconocieron en la fracción del pan.