EvangelioMarcos 11, 11-25Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable11' Entró en Jerusalén, en el templo, y después de haberlo visto todo, ya de tarde, salió para Betania con los Doce.12A la mañana siguiente, saliendo de Betania, sintió hambre.13Viendo de lejos una higuera, se fue por si encontraba algo en ella, y, llegándose a ella, no encontró sino hojas, porque no era tiempo de higos.14Tomando la palabra, dijo: Que nunca jamás coma ya nadie fruto de ti. Los discípulos le oyeron.15Llegaron a Jerusalén y, entrando en el templo, se puso a expulsar a los que allí vendían y compraban, y derribó las mesas de los cambistas y los asientos de los vendedores de palomas;16no permitía que nadie transportase fardo alguno por el templo,17y les enseñaba y decía: ¿No está escrito: “Mi casa será casa de oración para todas las gentes”? Pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones.18Llegó todo esto a oídos de los príncipes de los sacerdotes y de los escribas, y buscaban cómo perderle; pero le temían, pues toda la muchedumbre estaba maravillada de su doctrina.Variación alta19Cuando se hizo tarde, salió de la ciudad.20Pasando de madrugada, vieron que la higuera se había secado de raíz.21Acordándose Pedro, le dijo: Rabí, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.22Y respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.23En verdad os digo que si alguno dijere a este monte: Quítate y arrójate al mar, y no vacilare en su corazón, sino que creyere que lo dicho se ha de hacer, se le hará.Variación alta24Por esto os digo, todo cuanto orando pidiereis, creed que lo recibiréis y se os dará.Variación alta25Cuando os pusieseis en pie para orar, si tenéis alguna cosa contra alguien, perdonadlo primero, para que vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone a vosotros vuestros pecados.