EvangelioMateo 13, 1-23Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable1Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al mar.2Se le acercaron numerosas muchedumbres. El, subiendo a una barca, se sentó, quedando las muchedumbres sobre la playa,Variación alta3y El les dijo muchas cosas en parábolas: Salió un sembrador a sembrar,4y de la simiente, parte cayó junto al camino, y, viniendo las aves, la comieron.Variación alta5Otra cayó en sitio pedregoso, donde no había tierra, y luego brotó, porque la tierra era poco profunda;Variación alta6pero, levantándose el sol, la agostó, y, como no tenía raíz, se secó.Variación alta7Otra cayó entre cardos, y los cardos crecieron y la ahogaron.Variación alta8Otra cayó sobre tierra buena y dio fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta.9El que tenga oídos, que oiga.10Acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas? '' Y les respondió diciendo: A vosotros os ha sido dado conocer los misterios del reino dé los cielos, pero a ésos no.Variación alta11Porque al que tiene, se le dará más y abundará, y al que no tiene, aun aquello que tiene le será quitado. ' Por esto les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden;Variación alta12y se cumple con ellos la profecía de Isaías: “Cierto oiréis y no entenderéis y no conoceréis.Variación alta13-15Porque se ha endurecido el corazón de este pueblo, y se han hecho duros de oídos, y han cerrado sus ojos, para no ver con sus ojos y no oír con sus oídos, y para no entender con su corazón y convertirse, que yo los curaría.”Variación alta16¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen!17Pues en verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron.18Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador.19A quien oye la palabra del reino y no la entiende, viene el Maligno y le arrebata lo que se había sembrado en su corazón; esto es lo sembrado junto al camino.20Lo sembrado en terreno pedregoso es el que oye la palabra y, desde luego, la recibe con alegría;21pero no tiene raíces en sí mismo, sino que es voluble y, en cuanto se levanta una tormenta o persecución a causa de la palabra, al instante se escandaliza.Variación alta22Lo sembrado entre espinas es el que oye la palabra, pero los cuidados del siglo y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y queda sin dar fruto.23Lo sembrado en buena tierra es el que oye la palabra y la entiende, y da fruto, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.