EvangelioMateo 13, 24-43Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable24Les propuso otra parábola, diciendo: Es semejante el reino de los cielos a uno que sembró en su campo semilla buena.25Pero, mientras su gente dormía, vino el enemigo, sembró cizaña entre el trigo y se fue.26Cuando creció la hierba y dio fruto, entonces apareció la cizaña.Variación alta27? Acercándose los criados al amo, le dijeron: Señor, ¿no has sembrado semilla buena en tu campo? ¿De dónde viene, pues, que haya cizaña?Variación alta28Y él les contestó: Eso es obra de un enemigo. Dijéronle: ¿Quieres que vayamos y la arranquemos?Variación alta29Y él les dijo: No, no sea que, al querer arrancar la cizaña, arranquéis también el trigo.Variación alta30Dejad que ambos crezcan hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: Tomad primero la cizaña y atadla en haces para quemarla, y el trigo juntarlo para guardarlo en el granero.31Otra parábola les propuso, diciendo: Es semejante el Reino de los cielos a un grano de mostaza que toma uno y lo siembra en su campo;32y, con ser la más pequeña de todas las semillas, cuando ha crecido es la más grande de todas las hortalizas y llega a hacerse un árbol, de suerte que las aves del cielo vienen a anidarse en sus ramas.33Otra parábola les dijo: Es semejante el Reino de los cielos al fermento que una mujer escondió en tres medidas de harina hasta que todo fermenta.34Todas estas cosas dijo Jesús en parábolas a las muchedumbres, y no les hablaba nada sin parábolas,35para que se cumpliera el anuncio del profeta, que dice: “Abriré en parábolas mi boca, declararé las cosas ocultas desde la creación.”36Entonces, dejando a la muchedumbre, se vino a casa, y sus discípulos se le acercaron, diciéndole: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.37El, respondiendo, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;38el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la cizaña son los hijos del Maligno;39el enemigo que la siembra es el demonio; la siega es la consumación del mundo; los segadores son los ángeles.40A la manera, pues, que se recoge la cizaña y se quema en el fuego, así será a la consumación del mundo.41Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles y recogerán de su Reino todos los escándalos y a todos los obradores de iniquidad,42y los arrojarán en el horno del fuego, donde habrá llanto y crujir de dientes.43Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.