EvangelioMateo 19, 3-12Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable3Se le acercaron unos fariseos con propósito de tentarle, y le preguntaron: ¿Es lícito repudiar a la mujer por cualquier causa?4El respondió: ¿No habéis leído que al principio el Creador los hizo varón y hembra?5Dijo: “Por esto dejará el hombre al padre y a la madre y se unirá a la mujer, y serán los dos una sola carne.”6De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios unió no lo separe el hombre.7Ellos le replicaron: Entonces ¿cómo es que Moisés ordenó dar libelo de divorcio al repudiar?8Díjoles El: Por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés repudiar a vuestras mujeres, pero al principio no fue así.9Y yo digo que quien repudia a su mujer (salvo caso de fornicación) y se casa con otra, adultera.10Dijéronle los discípulos: Si tal es la condición del hombre con la mujer, preferible es no casarse.11El les contestó: No todos entienden esto, sino aquellos a quienes ha sido dado.Variación alta12Porque hay eunucos que nacieron del vientre de su madre, y hay eunucos que fueron hechos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se han hecho tales por amor del reino de los cielos. El que pueda entender, que entienda.