EvangelioMateo 22, 1-14Nácar–Colunga · 1944Pasa el cursor para recorrer el texto. Pulsa un versículo para abrir su historia. Versículo muy variable Término poco estable1Tomó Jesús de nuevo la palabra y les habló en parábolas, diciendo:2El reino de los cielos es semejante a un rey que preparó el banquete de bodas de su hijo.3Envió a sus criados a llamar a los invitados a las bodas, pero éstos no quisieron venir.4De nuevo envió a otros siervos, ordenándoles: Decid a los invitados: Mi comida está preparada; los becerros y cebones, muertos; todo está pronto; venid a las bodas.5Pero ellos, desdeñosos, se fueron, quién a su campo, quién a su negocio.Variación alta6Otros, cogiendo a los siervos, los ultrajaron y les dieron muerte.Variación alta7El rey, montando en cólera, envió sus ejércitos, hizo matar a aquellos asesinos y dio su ciudad a las llamas.Variación alta8Después dijo a sus siervos: El banquete está dispuesto, pero los invitados no eran dignos.Variación alta9Id, pues, a las salidas de los caminos, y a cuantos encontréis llamadlos a las bodas.10Salieron a los caminos los siervos y reunieron a cuantos encontraron, buenos y malos, y la sala de bodas quedó llena de convidados.11Entrando el rey para ver a los que estaban a la mesa, vio allí a un hombre que no llevaba traje de boda,Variación alta12y le dijo: Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda? El enmudeció.13Entonces el rey dijo a sus ministros: Atadle de pies y manos y arrojadle a las tinieblas exteriores; allí habrá llanto y crujir de dientes.14Porque muchos son los llamados y pocos los elegidos.